“Unveiled”, que ha recogido ya varios premios en festivales internacionales, es el primer largometraje de ficción de Angelina Maccarone, una cineasta alemana desconocida hasta la fecha, que firma con Judith Kaufman este guión original donde se relata la historia de Fariba, una mujer homosexual perseguida en Irán y obligada a abandonar su país para huir a Alemania, donde su solicitud de visado es rechazada.
Para escapar a la expulsión y repatriación a Irán, Fariba se disfraza de hombre y roba los papeles de identidad de un joven iraní que acaba de suicidarse en el centro de refugiados en donde son interrogados. Consigue así entrar en Alemania y trabajar ilegalmente. Una nueva vida empieza para ella, con la identidad de Siamak, un joven por el que se va a interesar sentimentalmente una joven obrera alemana. Un filme interpretado con talento por Jasmin Tabatabai, actriz iraní residente en Alemania desde 1979, y que sitúa esta historia de exilio y de supervivencia en ese marco social de una Alemania profunda, que se acomoda de esa situación de explotación ilegal de los trabajadores extranjeros y en donde los prejuicios sobre la sexualidad aparecen y persisten de manera más sutil que en la represiva sociedad iraní.
Luego de verla muchos temas para reflexionar, siempre bienvenidos a compartir sus opiniones…












Una precisión con toda modestia:
Me ha llamado la atención la frase que atribuís a Saint-Exupéry, pues se trata de una reflexión que yo he utilizado con alguna frecuencia a lo largo de mi vida, ya que me parece sencilla pero muy acertada. Me agrada comprobar que es conocida y apreciada por vosotras. Sin embargo, yo creo que se la debemos a Blaise Pascal, como parte de sus "Pensamientos". Esto le confiere un valor especial, a mi entender, ya que él era, como sabéis, hombre de ciencia (matemático y físico).
Bien halladas. Os leeré a partir de ahora.
Un saludo desde Madrid.
Julio.
Le coeur a ses raisons que la raison ne connaît point (Pascal, Pensées).